Vivir saludablemente

06.11.2020

Independientemente de si tiene o no el VIH, alimentarse bien es bueno para la salud en general. Si usted tiene el VIH, tener una alimentación saludable ofrece los siguientes beneficios:

  • proporciona la energía y los nutrientes que el cuerpo necesita para luchar contra el VIH y otras infecciones;
  • mantiene un peso saludable;
  • maneja los síntomas y las complicaciones del VIH; y
  • mejora la absorción de los medicamentos y ayuda a manejar posibles efectos secundarios.

Hacer ejercicio

El ejercicio ofrece beneficios que pueden ayudarlo a conservar la buena salud física y mental. Hacer ejercicio puede aumentar su fuerza y resistencia, puede mejorar su estado físico y ayudar al sistema inmunitario a luchar contra las infecciones más eficazmente.

Las personas que tienen el HIV pueden hacer el mismo tipo de ejercicio que las personas que no tienen el virus. Tómese el tiempo para encontrar una rutina de ejercicios que disfrute. Haga de los ejercicios algo entretenido y comprométase a hacerlos regularmente.

Fumar y vivir con el VIH 

Fumar aumenta sus probabilidades de tener cáncer de pulmón y otros cánceres, enfermedades cardiacas, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (epoc), asma y otras enfermedades, y también de morir prematuramente. Por este motivo el tabaquismo es un problema importante de salud para todas las personas, y es una preocupación mayor para las personas con el VIH, quienes tienden a fumar más que la población en general.

Aproximadamente 1 de cada 5 adultos en los Estados Unidos fuma. Entre los adultos con el VIH, la cifra de los que fuman es 2 a 3 veces más alta. El tabaquismo tiene muchos efectos negativos para la salud de las personas que tienen el VIH. Por ejemplo, los fumadores que tienen el VIH tienen más probabilidades que los que no tienen el virus de que ocurra lo siguiente:

  • presentar cáncer de pulmón, de cabeza y de cuello, cáncer de cuello uterino y de ano, y otros tipos de cáncer;
  • presentar neumonía bacteriana, neumonía por Pneumocystis jirovecii, epoc y enfermedades cardiacas;
  • presentar afecciones de la boca, como la candidiasis oral (algodoncillo) y la leucoplasia vellosa oral; y
  • responder mal a la terapia antirretroviral (TARV).